standard-title Info General Hay muchas preguntas alrededor del tema fertilidad. Por eso creemos que es muy importante que los pacientes cuenten con información científica actualizada.

Info General

Hay muchas preguntas alrededor del tema fertilidad. Por eso creemos que es muy importante que los pacientes cuenten con información científica actualizada.

Asesoramiento Pre Concepcional

Las pacientes que se encuentran en la búsqueda de embarazo deben tomar 1 mg diario de ácido fólico para prevenir anomalías de cierre de tubo neural en la descendencia. La toma debe iniciarse antes del logro del embarazo (se recomienda iniciar la toma dos meses antes y continuarla hasta el primer trimestre de embarazo).

Las pacientes con antecedentes de malformaciones propias o de hijos con malformaciones neurológicas, o cardíacas o que se encuentran tomando medicamentos por epilepsia deben tomar 5 mg diarios.

Recomendaciones
  • Tener aplicada la vacuna de la Rubéola al menos 3 meses antes de lograr el embarazo ( o presentar serología de IgG positiva).
  • Tener la vacunación completa recomendada contra las siguientes afecciones: varicela, gripe, sarampión hepatitis B, tétanos, difteria y tos ferina.
  • Tener un peso adecuado al momento de lograr el embarazo. En caso de hallarse fuera del rango se recomienda consultar con un nutricionista.
  • No ingerir medicamentos con posibles efectos teratogénicos. Consultar por cualquier medicamento que se está ingiriendo al momento de lograr el embarazo.
  • No consumir alcohol desde el momento que se logra el embarazo.
  • No fumar al hombre y a la mujer , ya que está demostrado que el tabaco tiene efectos negativos en la probabilidad de lograr el embarazo así como aumenta las complicaciones durante el embarazo.
  • Las pacientes diabéticas deben presentar valores de Hemoglobina glicosilada lo más cercano posible a valores normales para prevenir malformaciones congénitas o hacer su adecuado control endocrinológico.
Estudios Genéticos

Si bien las nuevas técnicas genéticas permiten disminuir el riesgo de recién nacidos afectados, NO puede asegurar la salud genética absoluta de un embrión o de una persona, ya que pequeñas deleciones o mutaciones de novo pueden no detectarse con la tecnología actual, hay una cantidad de estudios que pueden ser relevantes y pertinentes en muchos casos.

Estudios en la pareja

Muchas veces el diagnóstico de una enfermedad genética se evidencia cuando un integrante de la familia ya está diagnosticado o presenta síntomas; sin embargo, las enfermedades génicas recesivas pueden diagnosticarse en un hijo de padres portadores sanos, sin que presenten dichos antecedentes.

Existe la posibilidad de evaluar el riesgo de tener un hijo con enfermedades genéticas mediante la realización de estudios genéticos que informan si quienes buscan un embarazo son portadores de una o más mutaciones genéticas recesivas. En caso de presentar riesgo elevado para alguna enfermedad pueden tomarse medidas para tener un hijo sano.

Dentro de las enfermedades génicas más frecuentes se puede mencionar a la fibrosis quística, atrofia muscular espinal y X frágil.

Para este tipo de evaluaciones pueden realizarse estudios específicos para una enfermedad determinada (cuando existen antecedentes que lo justifican) o pueden realizarse estudios de hasta 4000 mutaciones para 600 enfermedades génicas.

Estos estudios NO están contemplados en la cobertura médica y en caso de decidir realizarlos debe solicitarlo a su médico o realizar una consulta con el genetista.

Estudios en los embriones

La probabilidad de tener un hijo afectado de una anomalía cromosómica depende principalmente de la edad de la mujer.

Los pacientes que realizan un tratamiento de alta complejidad (FIV) pueden evaluar anomalías cromosómicas en los embriones mediante el estudio genético preimplantatorio , previo a la transferencia embrionaria. Este estudio NO está contemplado en la cobertura médica y en caso de decidir realizarlo debe solicitarlo a su médico o realizar una consulta con el genetista.

Abortos recurrentes

¿Cuándo hay que comenzar a estudiarse?

La investigación médica debería comenzar luego de dos o tres embarazos perdidos.

Causas

Las posibles causas y la participación relativa de cada una de ellas en el fracaso reproductivo han variado en los últimos 20 años, según los estudios epidemiológicos y la experiencia clínica.
Con el avance de las técnicas de diagnóstico genético, se ha podido comprobar que la mayor parte de los abortos se produce por causas genéticas embrionarias (alrededor del 60% de ellos). Cuanto más precoz es el aborto, mayor es la probabilidad que se deba a una de estas anomalías numéricas (trisomías, monosomías poliploidías, es decir, la ausencia o el exceso de algún cromosoma). Esto no implica que la pareja tenga algún problema genético, ya que la mayoría de las veces son normales, sino que se produce una falla genética-reproductiva en el momento de la fecundación, y ello deriva en un aborto posterior. En muy contados casos de aborto recurrente (menos del 5%), puede haber problemas cromosómicos en alguno de los miembros de la pareja que ocasionen abortos.

Otras causas posibles pueden ser maternas, como la presencia  de malformaciones uterinas (útero tabicado, útero en “T”) o patologías del útero como los miomas, pólipos o sinequias. En estos casos, una correcta evaluación diagnóstica permitirá la resolución quirúrgica de muchos de ellos. Además, existen factores endócrinos que pueden aumentar las probabilidades, como la hiperprolactinemia (altos niveles de prolactina en sangre), el hipotiroidismo (disfunción crónica de la glándula tiroides) o la poliquistosis ovárica, todos ellos tratables con medicación adecuada.
Los factores infecciosos (microorganismos que pueden infectar el aparato reproductor, como la chlamydia, el mycoplasma, ureaplasma) han sido asociados con los abortos, sin embargo ninguno ha sido demostrado fehacientemente como un agente causal.
Por último, pueden considerarse los factores autoinmunes, como el síndrome antifosfolipídico, o factores inmuno-hematológicos, como la trombofilia (afección que se caracteriza por una mayor predisposición a las trombosis vasculares). Estas alteraciones han sido muy publicitadas en los últimos tiempos en los medios y han generado una gran confusión en los pacientes, ya que no están estandarizados los estudios de laboratorio que permiten llegar a un diagnóstico certero, no son universalmente aceptados los criterios de diagnóstico de estas afecciones y menos aún está comprobado que sean efectivos los tratamientos propuestos en la actualidad, muchos de los cuales son costosos, y pueden generar efectos adversos.

¿Qué estudios deben realizarse?

Tomando en cuenta las recomendaciones actuales de las principales sociedades científicas mundiales y las normas de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) al respecto, se podría plantear que en el estudio de parejas con aborto recurrente, no deben faltar los siguientes estudios:

  • Estudio de cariotipo parental (estudio genético de la pareja)
  • Estudio hormonal de función tiroidea y prolactina
  • Búsqueda de anticuerpos antifosfolipídicos
  • Evaluación de causas uterinas, mediante ecografía, histerosalpingografía, o resonancia magnética
  • Idealmente, realizar estudio genético de material de aborto para confirmar la probable aneuploidía embrionaria.

En caso de abortos tardíos (luego del primer trimestre) debe pedirse el estudio de trombofilia e incluir los estudios moleculares como el Factor V Leiden o Protrombina 20210.

La mejor manera de asesorar a una pareja con aborto recurrente es con la evidencia científica disponible y con una adecuada contención emocional. Es importante para ellos conocer el hecho de que, incluso cuando la evaluación clínica y de laboratorio sea negativa, tienen entre un 60 y 70 % de probabilidades de lograr un embarazo exitoso. Por ello, no se debe intentar calmar la ansiedad con estudios y tratamientos innecesarios e injustificados, y sí acompañar y asesorar desde el punto de vista médico y psicológico.

Ciclo sexual femenino

El aparato reproductor femenino se compone de tres estructuras:

  •  Útero
  • Trompas
  • Ovarios

Útero

El útero es el órgano donde, si las condiciones son adecuadas y luego de su travesía por las Trompas de Falopio, al sexto o séptimo día de la fertilización, se anida el embrión (llamado blastocisto).
Como órgano básicamente muscular, las contracciones del útero son fundamentales para el parto, la expulsión de sangre menstrual y también para favorecer el ascenso de los espermatozoides hacia el óvulo.
Recubierto internamente por un tejido especializado llamado endometrio, que todos los meses crece por acción de los estrógenos, luego de la ovulación y por la acción de la progesterona, se carga de secreciones, preparándose para la implantación embrionaria.
Si no se produce el embarazo, se desprende una capa del endometrio, la cual se elimina con la menstruación.

Trompas de Falopio

Se trata de órganos tubulares que salen de cada cuerno uterino, captan el óvulo, proveen el medio en el cual se producirá la fertilización y el posterior traslado del óvulo fecundado durante unos 3-4 días, hasta su llegada al útero.
Las trompas son elementos muy delicados, cuya luz a la salida del útero es de 2 mm y son muy sensibles a la acción de factores inflamatorios (como la endometriosis) o infecciosos (salpingitis, apendicitis, entre otros).

Ovarios

Tienen una doble función:
a) Producción hormonal (función glandular): estrógenos, andrógenos y progesterona.
b) Producción de óvulos (gametogénesis) es un proceso complejo que culmina con la ovulación

El ciclo sexual femenino

Empieza el día 1 -con el comienzo de la menstruación- y puede durar de 25 a 35 días (por fuera de estos límites se considera anormal).
Sin embargo, algunas mujeres, especialmente aquellas que no ovulan de manera correcta, menstrúan de manera irregular, con períodos superiores a 40-45 días.

Se divide en dos fases:
a) Fase Folicular o Estrogénica: desde el primer día hasta la ovulación (el ovario produce principalmente estrógenos).
b) Fase Lútea o Progestacional: entre la ovulación y la siguiente menstruación (el ovario produce estrógenos y progesterona).

¿Cómo saber cuándo estoy ovulando?

La segunda fase del ciclo suele ser constante y dura entre 13 y 14 días. Por eso una forma de calcular la ovulación en el ciclo anterior es restarle 14 días a la fecha de menstruación. Entonces, cuando una mujer tiene ciclos cada 25 días, es más probable que ovule entre los días 11 ó 12 del ciclo; si menstrúa cada 28, la ovulación será cercana al día 14, y si lo hace cada 32 días lo más probable es que haya ovulado el día 18. Por esto, es muy importante que cada mujer haga su propia cuenta según su regularidad, ya que sólo se es fértil el día de la ovulación y los dos a tres días previos.

Los signos que sugieren que la ovulación es inminente son el aumento de la cantidad y filancia del moco (“en clara de huevo”), de la sensibilidad en los pezones y del deseo sexual. También hay señales tardías como el dolor tipo menstrual de menor intensidad, generalmente en un costado, y la tensión y turgencia mamaria.

Es fundamental concentrar la actividad sexual en esas fechas del ciclo ya que los espermatozoides serán “capacitados” por el moco ovulatorio, que mejorará de manera significativa sus cualidades y los preparará para la fertilización. Luego de tener relaciones, se recomienda un descanso de 30 minutos como mínimo y no deben hacerse lavados vaginales posteriores.

Después de la ovulación, el ovario comienza a producir grandes cantidades de progesterona, la temperatura corporal aumenta, las mamas se vuelven más voluminosas y pueden existir otros síntomas como embotación, somnolencia o cefaleas. Esta hormona es fundamental para transformar el endometrio y prepararlo para la implantación embrionaria por lo que su déficit puede reducir la fertilidad.

Si se produjo el embarazo, al final del ciclo (fecha esperada de la menstruación se podrá detectar la hormona producida por el trofoblasto (placenta primitiva) en la orina o en la sangre, y dos semanas más tarde, el embrión podrá verse por ecografía transvaginal. Si eso no sucede, la mujer menstruará y repetirá su ciclo.

Aparato Reproductor Masculino

El hombre comienza a producir espermatozoides con el desarrollo puberal y continúa a lo largo de toda la vida, aunque su cantidad y calidad decae gradualmente a partir de los 40-45 años. El testículo, como el ovario, también tiene una función glandular, y produce principalmente andrógenos como la testosterona.

La espermatogénesis tiene una fase proliferativa (crecimiento en número) durante la cual las espermatogonias (células madre que da origen a los espermatozoides) proliferan para mantener su cantidad y producir células hijas destinadas a convertirse en espermatozoides. Luego la espermatogonias sufren cambios estructurales, se reduce su número de cromosomas, y aparece el flagelo (cola del espermatozoide) que le da movilidad. Este proceso dura aproximadamente 60 a 75 días y luego los espermatozoides pasan al epidídimo donde se almacenan, maduran y adquieren la capacidad para fertilizar óvulos.
Con la eyaculación, los espermatozoides continúan su camino a través del conducto deferente hasta unirse con los conductos provenientes de las vesículas seminales y formar el conducto eyaculador que libera los espermatozoides en la uretra prostática para su emisión al exterior. Luego de una relación sexual, los espermatozoides eyaculados en la vagina deben atravesar el moco cervical (en el cuello uterino) para completar su capacitación y poder fertilizar el óvulo.

Es fundamental que toda evaluación de la pareja infértil incluya una historia médica del hombre, un examen físico y por lo menos dos estudios del semen (espermogramas)

Mitos y verdades

Si bien siempre ha existido la creencia de que la infertilidad era predominantemente femenina, hoy se conoce que las causas se comparten en proporciones casi idénticas entre ambos sexos (alrededor de un 40% cada uno, el restante 20% suele ser por causas compartidas).

Sexo y Fertilidad

Es fundamental que una mujer conozca algunos conceptos básicos sobre el funcionamiento de su ciclo y de su período fértil. Esto le permitirá mejorar el “timing” de las relaciones sexuales y, de esta manera, aumentar su probabilidad de concepción. Existen muchos mitos acerca del cuándo, cómo y cuánto en el sexo, lo fundamental es que la pareja sepa detectar especialmente los días preovulatorios inmediatos y la fecha ovulatoria. En esa etapa es cuando debe concentrarse la actividad sexual, que debe ser lo más natural y placentera posible. Muchas sustancias que se liberan durante una relación sexual placentera, como las endorfinas y las prostaglandinas pueden favorecer la migración de los espermatozoides y su encuentro con el óvulo.

¿Más es mejor?

Mucha gente recomienda “descansos” en esos días para que el hombre “se recupere” y no se agoten sus reservas de espermatozoides. Esto no tiene fundamento ya que, aunque el número de espermatozoides se puede reducir debido a la alta frecuencia sexual, su calidad mejora por el paso y el contacto con el moco de los canales del cuello uterino, y sobreviven por más de 3 días en estas condiciones. Muchas parejas tienen una muy baja frecuencia sexual, que disminuye sus chances de embarazar, y otras se desalientan a medida que pasa el tiempo y no ven cumplidos sus deseos.
Una vida sexual activa y satisfactoria es fundamental para lograr un embarazo, y esto debe mantenerse aún durante y entre tratamientos.

Disfunción sexual

Es muy importante entender que no hay relación alguna entre infertilidad y la impotencia sexual (disfunción eréctil), si bien es cierto que debido a la angustia que produce la infertilidad en muchas ocasiones la pareja puede tener algún grado de disfunción en su actividad sexual, y es común que el hombre sienta amenazada su virilidad cuando tiene un problema de fertilidad.
Por ello es importante que el hombre consulte con el andrólogo estas dudas en el contexto de los estudios o eventuales tratamientos que tenga que hacer.

Preguntas frecuentes

Consultas usuales:

¿Cuáles son mis días fértiles?
¿Cuándo aparece el “moco” cervical y qué características tiene?
¿Existen estudios que deba realizarme antes de buscar un embarazo?
¿Durante cuánto tiempo es necesario tomar el ácido fólico?
¿Es cierto que las pastillas anticonceptivas pueden producir esterilidad?

Acercamiento a la consulta

¿Cuándo debo hacer la primera consulta a un especialista?
¿Cómo elijo un centro de medicina reproductiva?
¿Cuáles son las causas más frecuentes de infertilidad?
¿Qué se debe hacer cuando el problema lo tiene la mujer? ¿Y cuando lo tiene el hombre?

Sobre tratamientos

¿Qué análisis deben realizarse los pacientes antes de los tratamientos?
¿Puedo tener relaciones durante los tratamientos?
¿Qué medicamentos puedo tomar durante un tratamiento?
¿Qué riesgos tienen los tratamientos?
¿Cuál es la edad adecuada para que una pareja realice un tratamiento?
¿Son caros los tratamientos?
¿Cuándo se debe desistir de hacer un tratamiento?
¿Qué tasa de éxito manejan estos tratamientos?
¿Qué es la estimulación ovárica?
¿Con una estimulación ovárica, se “gasta” más rápido la reserva de óvulos?
¿Cuál es la función del departamento de embriología de un instituto?
¿Qué es la criopreservación embrionaria?
¿Qué es un preembrión?
¿Hay diferencias en cuanto a efectividad en embriones frescos en relación a los criopreservados?
¿Cómo es el reposo que debo hacer luego de una transferencia embrionaria?
¿Se pueden “caer” los embriones al levantarse?
¿Qué se hace con los embriones que no usa una pareja?
¿Qué es el PGD?
¿Qué es la ovodonación?
¿Qué mujeres pueden ser donantes de óvulos?
¿Qué mujeres pueden ser receptoras de óvulos donados?
¿Qué es la vitrificación?
¿Puedo congelar mis óvulos?

Otras patologías

¿Qué es la endometriosis?
¿Qué es la infertilidad sin causa aparente?
¿Qué es el aborto recurrente?

Tratamientos en patologías específicas

¿Las personas con HIV o hepatitis B o C puedan tener hijos sanos?
¿Qué importancia tiene la evaluación psicológica?
¿Qué relación hay entre la estimulación ovárica y el cáncer?
¿Las personas que hicieron tratamientos para el cáncer tienen perjudicada su fertilidad?

¿Cuáles son mis días fértiles?

Los días fértiles son, en general, el de la ovulación y los dos o tres días previos. Sin embargo, para conocer estas fechas, se tiene que considerar la longitud del ciclo de cada mujer. En general, la segunda mitad (luego de la ovulación) dura unos 14 días, por lo que si una mujer que menstrúa cada 28 días, suele ovular el día 14. Pero hay mujeres que menstrúan cada 25 días y ovulan el 11 o 12 del ciclo, y otras que lo hacen cada 34 días y ovulan un día 20.

¿Cuándo aparece el “moco” cervical y qué características tiene?

El moco aparece dos o tres días antes de la ovulación, pero la fecha puede variar según el ciclo de cada mujer. Se caracteriza por ser transparente (como una “clara de huevo”) y filante (no se corta al estirarlo entre dos dedos). Esta etapa es sumamente fértil y debe provecharse para programar las relaciones sexuales.

¿Existen estudios que deba realizarme antes de buscar un embarazo?

Los estudios que se aconsejan realizar son la serología para la rubéola (en caso de ser negativa se debe aplicar la vacuna como mínimo 2 meses antes de iniciar la búsqueda) y un hematocrito y una determinación de TSH. Es importante comenzar a tomar ácido fólico proximadamente 2 meses antes de quedar embarazada.

¿Durante cuánto tiempo es necesario tomar el ácido fólico?

El ácido fólico es una vitamina fundamental para prevenir algunas malformaciones neurológicas y se debe tomar hasta cumplir las 10 semanas de embarazo. Por esto, si una mujer no queda embarazada rápidamente, debe continuar tomando el ácido fólico ya que éste no tiene ninguna toxicidad y las reservas en el organismo son escasas.

¿Es cierto que las pastillas anticonceptivas pueden producir esterilidad?

No, es falso. Mientras se toman las pastillas, los ovarios “descansan”. Cuando se suspenden, el ovario retoma la misma función reproductiva que tenía antes de comenzar a tomarlas.
 

Acercamiento a la consulta

¿Cuándo debo hacer la primera consulta a un especialista?

La consulta al especialista se recomienda cuando la pareja no ha logrado concebir el embarazo luego de intentarlo durante 12 meses. Se considera así debido a que la fertilidad mensual es del 20%, esto significa que, por lo general, el 70 % de las parejas logran el embarazo alrededor de los 6 meses de búsqueda. De todas formas, es importante considerar la edad del hombre, pero principalmente la de la mujer. A partir de los 35 años es mejor no esperar más de 6 meses para consultar.

¿Cómo elijo un centro de medicina reproductiva?

Lo primero que hay que contemplar es la relación con el médico porque, por lo general, la pareja llega al profesional por recomendación. También se tiene en cuenta la institución. Es importante que el centro trabaje bajo las normas de las sociedades científicas, que esté afiliado a un centro académico, a la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida, a la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER) y que, además, reporte sus datos a esos organismos.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de infertilidad?

En la mujer, las fallas ovulatorias y los factores tubáricos (obstrucciones en trompas, adherencias y endometriosis). En el hombre, la alteración en la cantidad o calidad de los espermatozoides, la falta de ellos y la obstrucción en la vía seminal. Algunos de los motivos son: varicocele (várices en los testículos), causas congénitas, infecciosas, hormonales o quirúrgicas.

¿Qué se debe hacer cuando el problema lo tiene la mujer? ¿Y cuando lo tiene el hombre?

En todos los casos, tienen que consultar juntos. La relación de la pareja es fundamental para lograr un buen tratamiento.

 

Sobre tratamientos

¿Qué análisis deben realizarse los pacientes antes de los tratamientos?

En una primera instancia, a la mujer se le realizan estudios sobre su ciclo para determinar si ovula correctamente; se hacen análisis de sangre para estudiar sus hormonas; ecografías que permiten observar las condiciones en las que se encuentra el útero; estudios de la permeabilidad de las trompas y del moco del cuello para ver si es apto. En una segunda instancia, si no se encontraron causas concretas o si algún estudio mostró alguna alteración en la pelvis, se puede realizar una laparoscopía ya que existen patologías, como la endometriosis, que sólo se ven a través de este sistema.
A los hombres, en primer lugar, se realiza una buena historia clínica para buscar e investigar todas las causas que pueden afectar su fertilidad. Esto incluye una detallada exploración física para analizar testículos, epidídimos, deferentes, caracteres sexuales y presencia de varicocele. En la primera visita, se solicita un estudio del semen (espermograma) y otro para determinar las hormonas masculinas que influyen en la producción de espermatozoides.En muchos casos, luego de todos estos estudios, se puede asentar un diagnóstico. Sin embargo, según los resultados de esta valoración inicial, en ocasiones, pueden ser necesarios otros estudios.

¿Puedo tener relaciones durante los tratamientos?

En general, es conveniente un tiempo de abstinencia sexual previo a los tratamientos (dos o tres días por lo menos), antes de la fecha esperada de ovulación. En el caso de relaciones programadas, el médico y la pareja determinarán estos tiempos. Cuando se realiza una inseminación o FIV, la abstinencia es muy importante parar mejorar las características de la muestra el día del procedimiento (principalmente la cantidad de espermatozoides). Luego de una inseminación se puede tener relaciones en cualquier momento, incluso el mismo día en que se hizo.

¿Qué medicamentos puedo tomar durante un tratamiento?

En general, no debe tomarse ningún medicamento, excepto los que el médico indique. Los analgésicos suaves, como el paracetamol, o los antibióticos derivados de la penicilina (Trifacilina®, Amoxidal®, etc.), en general, pueden tomarse si son necesarios.

¿Qué riesgos tienen los tratamientos?

Los principales son la hiperestimulación ovárica y el embarazo múltiple.En la estimulación farmacológica se busca tener varios óvulos pero se intenta limitar el número, aunque ésta es una línea difícil de controlar. Con el objetivo de evitar la hiperestimulación, se toman diversas medidas de precaución, como congelar óvulos fecundados y no transferirlos en el mismo ciclo o recomendarle reposo a la paciente.
En la FIV, el embarazo múltiple está limitado por la cantidad de embriones que se transfieren. En el caso de la inseminación es más difícil, ya que no se tiene la certeza de cuántos óvulos se han fertilizado, por lo cual hay que tener mucho cuidado o directamente cancelar el ciclo.
También puede existir algún riesgo de torsión ovárica, porque en las estimulaciones los ovarios se agrandan y esto los hace más proclives a una torsión.Por último, como en cualquier intervención quirúrgica, hay riesgo de infección cuando se punza por la vagina para sacar los óvulos. Esto sucede en menos del 1% de los casos y se previene con antibióticos.

¿Cuál es la edad adecuada para que una pareja realice un tratamiento?

La edad ideal es antes de los 35 años, pero en la sociedad en la que vivimos es bastante difícil pretender esto. Por este motivo, luego de los 40 años se asesora a la pareja, sobre todo a la mujer, porque por su edad existe riesgo genético. La edad reproductiva según la OMS es entre los 15 y los 44 años, pero a partir de los 35 años, la fertilidad va gradualmente declinando.

¿Son caros los tratamientos?

Los tratamientos costosos son los de alta complejidad, porque se utilizan muchos insumos y tecnología, y además, involucran una importante cantidad de personal (equipo médico, biólogos, instrumentadora, anestesiólogo, cardiólogo, personal administrativo, entre otros).

¿Cuándo se debe desistir de hacer un tratamiento?

Cada caso es particular. En esta decisión es muy importante el criterio médico y el cansancio físico y psicológico de la pareja. Desde que se comienza un tratamiento, aumentan las posibilidades de lograr el embarazo, pero luego de algunos intentos se llega a una meseta. La estadística demuestra que si se hicieron, por ejemplo, 6 o 7 tratamientos y no hubo éxito, es difícil que pueda lograrse.

¿Qué tasa de éxito manejan estos tratamientos?

Varía según los centros. En Pregna es de alrededor del 40%, pero se puede afirmar que, en general, es del 30%. Es un número alentador si se tiene en cuenta que la tasa del embarazo natural es del 20%.

¿Qué es la estimulación ovárica?

Es la estimulación hormonal de los ovarios. En el ciclo natural, la mujer tiene sólo un óvulo, por eso para cualquier tratamiento se necesita estimulación. En los procedimientos de baja complejidad, se hace porque hay mujeres que no ovulan o, cuando lo hacen, no producen una buena cantidad de hormonas. En los de alta complejidad se utilizan muchos óvulos. La estimulación es variable, en algunos casos, más fuerte y, en otros, menos para no generar embarazos múltiples. También depende de la mujer porque hay pacientes que responden mejor que otras.Asimismo existen otras patologías como la endometriosis, que combina la estimulación porque mejora la tasa de embarazo respecto del ciclo natural.

¿Con una estimulación ovárica, se “gasta” más rápido la reserva de óvulos?

No. Pensar esto es tan incorrecto como creer que una mujer que toma anticonceptivos y, por lo tanto, no ovula, “ahorra” óvulos. La mujer tiene su mayor cantidad de óvulos al nacer y, a partir de ese momento, los empieza a perder por un proceso llamado “atresia” que está determinado genéticamente. De acuerdo al número inicial de folículos que tiene y al ritmo con el cual los va eliminando, se determinará el momento de su menopausia.

¿Cuál es la función del departamento de embriología de Pregna?

En los tratamientos, hay una parte médica y una biológica. El médico hace la estimulación hormonal para madurar los óvulos y extraerlos, el biólogo es el que se encarga de fertilizarlos y cuidarlos en el cultivo in vitro. En nuestro departamento de embriología, a cardo de Claudio Bisioli, los biólogos se encargan del proceso de laboratorio para fertilizar los embriones, congelar los óvulos, hacer la biopsia (PGD) y toda actividad relacionada al cultivo de preembriones.

¿Qué es la criopreservación embrionaria?

Es el congelamiento de preembriones. Por lo general, se mantienen así hasta que se transfieren. Esto puede realizarse en distintos estadíos: durante el primer día, cuando el óvulo recién fertilizado está con dos pronúcleos (femenino y masculino); al segundo o tercer día e, incluso, puede ser hasta el quinto día (estadío de blastocito). La decisión de cuándo congelar depende del criterio médico y de cada caso.

¿Qué es un preembrión?

En la medicina reproductiva, se los llama embriones, pero esto genera un fuerte impacto en la población. En realidad, se deberían denominar preembriones o embriones de preimplantación, porque es un conjunto de células indiferenciadas que todavía no se han implantado. La primera diferenciación se realiza en la etapa de blastocisto cuando algunas células forman la placenta y otras, el embrión. Luego de la implantación en el útero, seguirán diferenciándose las células para formar los distintos órganos.

¿Hay diferencias en cuanto a efectividad en embriones frescos en relación a los criopreservados?

Sí, la efectividad de los tratamientos con embriones congelados cae entre un 5 y 10% respecto de los resultados de los tratamientos “en fresco”.

¿Cómo es el reposo que debo hacer luego de una transferencia embrionaria?

Existen evidencias científicas que demuestran que el reposo posterior a una transferencia embrionaria no mejora la probabilidad de lograr el embarazo en ese ciclo. Sin embargo, se recomienda al menos 24 horas de reposo ya que, luego de una intensa estimulación ovárica y el procedimiento de punción, se siente distensión y molestias abdominales, los ovarios están agrandados y duelen.

¿Se pueden “caer” los embriones al levantarse?

De ninguna manera. Los embriones, al ser transferidos al útero, permanecen “flotando” en una secreción mucosa abundante que se produce por acción de la progesterona, luego de la ovulación. Se implantarán, o no, durante los 3 o 4 días siguientes a la transferencia, independientemente de la posición del útero o de la mujer.

¿Qué se hace con los embriones que no usa una pareja?

En primer lugar, hay que corroborar que hayan terminado sus tratamientos y que no quieran tener más hijos. En ese caso, una opción es la donación de los preembriones, que es una manera de colaborar con aquellas parejas que no pueden concebir.

¿Qué es el PGD?

El diagnóstico genético de preimplantación (PGD) es una técnica que permite conocer parte de la información genética o cromosómica de los embriones. Este procedimiento, se realiza antes de transferirlos y consiste en sacar una célula de los embriones que se encuentran en el tercer día posfertilización. En ese estadío, la extracción de una célula no afecta la evolución del embrión y esto permite estudiar, mediante técnicas de biología molecular, determinadas enfermedades génicas o la normalidad en el número de cromosomas.

¿Qué es la ovodonación?

Es un tratamiento de Fertilización in Vitro que se realiza en mujeres que presentan una falla ovárica. Consiste en la utilización de espermatozoides del marido para fertilizar óvulos de una mujer donante. La falla ovárica implica que los ovarios han dejado de funcionar correctamente por la edad o por alguna patología que lleva a una dificultad prematura o, incluso, a una menopausia anticipada.

¿Qué mujeres pueden ser donantes de óvulos?

Deben ser mujeres jóvenes de menos de 30 años (aunque, en algunos casos, podría extenderse hasta los 35), tener antecedentes de fertilidad probados (deben tener hijos) y ser sanas. Para comprobar esto último, se les realizan estudios genéticos y análisis infectológicos (HIV, Hepatitis B, Hepatitis C, entre otros).

¿Qué mujeres pueden ser receptoras de óvulos donados?

Las mujeres que sean sanas y tengan su útero en condiciones. Los límites de edad para esta transferencia lo pone cada instituto, pero, por lo general, se hacen hasta los 45 a 50 años. Existen casos específicos que se tratan en un comité de ética.

¿Qué es la vitrificación?

Es un nuevo método de congelamiento ultrarrápido, desarrollado por el Dr. Kuwayama en Japón, mediante el cual se puede hoy en día congelar óvulos y pre-embriones humanos con una alta tasa de éxito, reduciendo a un mínimo el daño post-congelamiento, que era un factor limitante en el congelamiento de óvulos.

¿Puedo congelar mis óvulos?

A partir de la implementación del programa de vitrificación (congelamiento ultrarrápido), el congelamiento de óvulos humanos ha pasado a ser una realidad y es una práctica especialmente indicada para mujeres que eligen diferir su maternidad por razones personales, sociales o profesionales, o aquellas que deciden hacerlo previo a un tratamieto
 

Otras patologías

¿Qué es la endometriosis?

La endometriosis es un trastorno frecuente que afecta a mujeres en edad fértil. Se produce cuando el endometrio, tejido que tapiza el interior del útero, crece fuera de éste, por lo general dentro de la cavidad pelviana. Puede aparecer en forma de implantes de diferente tamaño o formar quistes en los ovarios y se asocia con diferentes grados de adherencias del aparato reproductivo. Según el grado de extensión de la enfermedad, la clasificación va desde el estadío I (el más leve) hasta el IV (el más severo).

¿Qué es la infertilidad sin causa aparente?

Esto se da cuando no se logra encontrar un diagnóstico determinado, y le pasa, en general, al 10 % de las parejas. Para poder decir que no existe una causa aparente de infertilidad, hay que haber estudiado meticulosamente a cada uno de los miembros de la pareja (y haber realizado una laparoscopía a la mujer para descartar endometriosis). Los tratamientos que se realizan en estos casos, tienen un resultado positivo de más del 40%.

¿Qué es el aborto recurrente?

El aborto es muy frecuente por lo tanto, recién se puede considerar recurrente cuando se abortó tres veces consecutivas y no se logró un embarazo a término. Puede deberse a causas genéticas del embrión, de los padres u otras alteraciones como las malformaciones del útero, alteraciones de la coagulación de la sangre y, a veces, problemas hormonales.

 

Tratamientos en patologías específicas

¿Las personas con HIV o hepatitis B o C puedan tener hijos sanos?

Cualquier pareja HIV positiva o serodiscordantes (un miembro de la pareja está infectado y el otro no), puede tener un bebé sano. Para lograrlo, es importante que la pareja esté tratada, bien controlada y estudiada.Los tratamientos varían según quién esté infectado. En relación con la mujer, en el caso del HIV, el porcentaje de contagio madre a hijo podría ser de hasta el 25%, sin embargo, si está bajo tratamiento es del 1%. En el momento de buscar el embarazo, es necesario dejar el cóctel de drogas que esté recibiendo porque puede haber posibilidad de malformaciones, pero, una vez que se logró, se retoma el tratamiento.
Si es el hombre el que está comprometido, se hace una inseminación. Antes de esto, se toma una muestra de semen y se congela para estudiarla y confirmar que no esté el virus ni en el suero ni en el semen.

¿Qué importancia tiene la evaluación psicológica?

No está probado que las cuestiones psicológicas originen infertilidad, pero siempre hay un componente psíquico muy importante. Hay algunas causas específicas que se pueden dar en mujeres que dejan de menstruar y ovular, como el estrés. En el hombre, es más difícil determinarlo porque cuando se analiza un espermograma esos espermatozoides se fabricaron tres meses atrás. Sin embargo, está comprobada la importancia del apoyo psicológico para la contención de la pareja tanto en el período de estudios como en el tratamiento.

¿Qué relación hay entre la estimulación ovárica y el cáncer?

Nunca se pudo comprobar si existe tal relación, a pesar de que varios estudios epidemiológicos lo han sugerido. La teoría explica que las ovulaciones pueden brindar un terreno propicio para que alguna célula maligna crezca. Siguiendo esta lógica, al estimular, se aumenta la probabilidad de tener cáncer. De todas formas, en algunos casos puntuales con antecedentes de cáncer de mama en la familia o propios, se va a evitar la estimulación o se hará más suave.

¿Las personas que hicieron tratamientos para el cáncer tienen perjudicada su fertilidad?

Los tratamientos para el cáncer son nocivos porque deben atacar células que crecen muy rápido y en forma descontrolada. Los ovarios y los testículos son glándulas que producen gran cantidad de células, por eso son más sensibles a estos tratamientos. Sin embargo, existen formas de preservar la fertilidad de los pacientes. En el hombre se congela el semen y, si es prepuber, el tejido testicular. En las mujeres, se pueden congelar los óvulos (aunque no es lo mas conveniente) o el tejido ovárico. Todo esto se realiza si hay tiempo suficiente antes de empezar la quimioterapia y en acuerdo con el oncólogo.

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Prevención en fertilidad

Uno de los problemas crecientes en la sociedad moderna es la postergación de la maternidad por el mayor desarrollo profesional y laboral de la mujer actual.

1. Edad femenina

En el mundo occidental especialmente, la tendencia en las últimas décadas ha sido el incremento sostenido de la edad materna al momento del primer embarazo. En EE.UU., la proporción de primeros embarazos luego de los 30 años se ha incrementado casi 5 veces desde 1975, desde un 5% a un 24% en 11-12.
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La importancia crítica de la edad en la fecundidad humana ha sido previamente demostrada en estudios epidemiológicos, y en el campo clínico, mediante la demostración de una alta frecuencia de alteraciones cromosómicas en ovocitos de mujeres mayores.13-14

Ello redunda en fallas de fertilización, generación de embriones anormales, menor implantación, menor desarrollo embrionario in vitro, incremento de abortos precoces, y por lo tanto menor fecundidad.

Pero, ¿cómo prevenir los efectos negativos del avance de la edad? La estrategia en este caso debe estar apuntada a brindar una información adecuada. Los medios de comunicación son vitales hoy en día, en un mundo globalizado e interconectado por la masificación del uso de internet y las redes sociales. Sin embargo, la información está a menudo mal organizada o directamente sesgada, y existe una percepción de que los avances tecnológicos en el campo de la Medicina Reproductiva han permitido la maternidad a muchas mujeres de más de 45 años. Estos hechos tienen un gran impacto en la opinión pública y han generado la falsa sensación de que se puede esperar y postergar la maternidad para cumplir con objetivos personales y profesionales.

Las Sociedades Científicas, los organismos gubernamentales y otras Organizaciones intermedias y Foros de pacientes deben realizar acciones coordinadas para informar a la población acerca de las limitaciones biológicas que existen en la fertilidad. Debemos explicar claramente que los embarazos logrados en mujeres mayores de 45 años son casi invariablemente producto de tratamientos de donación de ovocitos, y que los riesgos obstétricos de estos embarazos, especialmente en mujeres mayores de 50 años son considerables.

La correcta información al público general y a los médicos de atención primaria debería acortar el tiempo entre la búsqueda infructuosa del embarazo y la consulta especializada. En mujeres menores de 35 años debe darse un año de plazo para lograr el embarazo, en mayores de 35 años no más de 6 meses, y en mayores de 40 años se debe comenzar la consulta y el asesoramiento médico inmediatamente. Esta regla general, puede tener excepciones en casos particulares como la sospecha de anovulación, antecedentes de enfermedades de transmisión sexual u operaciones pelvianas. También deben dirigirse todos los esfuerzos para intentar minimizar el tiempo entre la consulta inicial y el diagnóstico de infertilidad.

En la Argentina, la Sociedad de Medicina Reproductiva (SAMeR) ha recomendado que en los Centros especializados esto no lleve más de dos a tres consultas y alrededor de cinco o seis estudios complementarios, promediando unos dos a tres ciclos de la mujer (ver figuras 3 y 4).18 Esto consiste en un estudio hormonal basal, sugiriendo en la actualidad un dosaje de Hormona Antimulleriana, FSH, LH, estradiol, PRL y TSH, una ecografía transvaginal para recuento folicular antral y volumetría ovárica, un cultivo endocervical para bacteriología, un monitoreo ovulatorio en ese ciclo, y eventuales estudios complementarios como una prueba postcoital y dosaje de progesterona en fase lútea, a criterio del médico. En este primer mes de estudios se solicita un espermograma, y durante el segundo ciclo de estudios se puede solicitar una histerosalpingografía y otros estudios por imágenes que sean complementarios en casos particulares (resonancia magnética o Doppler para evaluar adenomiosis). Es recomendable realizar un segundo espermograma en los meses siguientes al primero para confirmar normalidad o evaluar con mayor profundidad un factor masculino.

La criopreservación de gametas para su uso futuro podría ser una estrategia adecuada teniendo en cuenta los cambios socioculturales mencionados anteriormente. Esta estrategia puede implementarse en parejas establecidas que decidan diferir su paternidad y que podrían criopreservar embriones obtenidos por Fecundación in vitro (FIV). Sin embargo, una situación más favorable y menos polémica desde el punto de vista bioético sería la criopreservación de gametas previamente a su fecundación. Esta es una alternativa más adecuada para mujeres solteras o parejas no consolidadas.

La criopreservación de ovocitos ha sido intentada desde hace mucho tiempo con bajas tasas de éxito. Los ovocitos son muy sensibles a los cambios de temperatura y tienen una capacidad limitada para reparar daños en su citoplasma. Los agentes crioprotectores mismos, y/o la formación de cristales de agua pueden producir despolimerización del huso meiótico y una mayor incidencia de aneuploidías. Recientemente, se ha desarrollado una técnica alternativa, la vitrificación, con gran éxito, que consiste en un congelamiento ultrarrápido, utilizando crioprotectores en alta concentración, en el cual se produce una solidificación de líquidos sin formación de cristales, aumento de la viscosidad con disminución rápida de la temperatura. Esta técnica, simple y fácil de implementar, se está incorporando a la práctica habitual en las clínicas de fertilidad y en muchas ya se utiliza de rutina para la criopreservación de embriones en distintos estadíos de desarrollo.

La vitrificación, siguiendo la técnica descripta por Kuwayama y colaboradores, permite criopreservar ovocitos con una supervivencia post-descongelamiento superior al 90%. La técnica también es apta para la criopreservación de tejido ovárico, y podría utilizarse en pacientes oncológicos, aunque en este último caso, es incierto el uso futuro del tejido congelado.

2. Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

La relación entre enfermedades de transmisión sexual e infertilidad fue evidenciada claramente a partir del trabajo del grupo sueco en Lund.20 A través del seguimiento durante décadas, de mujeres diagnosticadas con Enfermedad Inflamatoria Pelviana (EIP) por laparoscopía, se concluyó que las infecciones por Chlamydia, Gonococcia y bacterias anaerobias asociadas frecuentemente a la vaginosis bacteriana eran la principal causa de infertilidad tubárica. Esta asociación estaba directamente relacionada a la severidad de la infección y al número de episodios.

La dificultad en la prevención de estas infecciones radica en su característica subsintomática o directamente silente en muchos casos, por lo cual algunos epidemiólogos enfatizan en controlar especialmente las infecciones del tracto genital inferior que las originan.21 La recomendación más importante y la medida más costo-efectiva que se puede implementar respecto de la prevención de ETS es el uso de preservativo, incluso en mujeres que utilizan otros métodos de anticoncepción. El énfasis por ende, debe darse a nivel de la atención primaria, y especialmente en poblaciones de riesgo y más expuestas, como las mujeres de bajo nivel socioeconómico, más expuestas a infecciones.

3. Hábitos de vida

Si bien existen pocos datos contundentes que apoyen una relación entre la nutrición y fertilidad, en casos extremos de malnutrición como la anorexia nerviosa, se puede comprobar un efecto directo sobre el ciclo de la mujer. Algunos fisiólogos consideran esta supresión ovárica como un mecanismo adaptativo útil de tal manera de evitar embarazos en condiciones ambientales desfavorables. Sin embargo, aún cuando para casos menos extremos la relación ha sido más difícil de comprobar, cualquier mujer que está planificando un embarazo debe recibir una nutrición variada, completa, que asegure un aporte adecuado de ácido fólico y hierro. El posible rol de los compuestos antioxidantes, tanto en el hombre como en la mujer, todavía debe ser comprobado en estudios prospectivos bien diseñados.

El ejercicio frecuente debe ser también una recomendación preconcepcional, y puede jugar un rol importante en pacientes con Sindrome de Ovario Poliquístico (SOP) e insulinorresistencia, ya que su perfil metabólico puede corregirse solamente con esta medida. El descenso de peso en estas pacientes, mediante el ejercicio, la dieta hipocalórica, y eventualmente agentes insulinosensibilizantes es una medida fundamental para mejorar su performance reproductiva, lograr la ovulación en pacientes anovuladoras, y prevenir complicaciones obstétricas como la diabetes gestacional, la preeclampsia y el bajo peso al nacer. La obesidad, en pacientes con o sin SOP debe prevenirse porque también es responsable de una mayor frecuencia de
abortos y de morbilidad obstétrica, y en los hombres es una causa de hipoandrogenemia y disfunción eréctil. Por lo tanto, el médico de atención primaria y el ginecólogo general deben insistir en los cuidados preconcepcionales, no sólo para evitar malformaciones, ( uso diario de un suplemento de ácido fólico) sino de mantener un peso adecuado (IMC entre 18 y 25) al momento de la concepción.

El tabaquismo es otro factor asociado a una menor fecundabilidad, disfunción ovulatoria, y falla ovárica precoz en mujeres, así como alteraciones espermáticas y disfunción eréctil en el hombre. Si bien no está clara la proporción en la que el tabaquismo produce infertilidad, existe un consenso entre especialistas que el dejar de fumar debe ser una medida fundamental en la atención de la infertilidad.22 Se deben realizar campañas educativas que amplíen la información existente acerca de los daños que el tabaco produce en la reproducción, ya que existe un conocimiento general de que el tabaquismo es dañino para el feto en desarrollo; sin embargo, debe hacerse hincapié en que el tabaco produce un daño también en la etapa preconcepcional, tanto en el hombre como en la mujer.

Según el CDC, no se sabe en qué proporción se puede prevenir la infertilidad, pero teniendo en cuenta las ETS, el tabaquismo, la obesidad y el varicocele en el hombre solamente, estos pueden representar hasta un 30-40% de las causas conocidas de infertilidad humana.

4. Tóxicos ambientales y otros factores tóxicos para la gametogénesis

Las sustancias tóxicas en el medio ambiente laboral son otra preocupación, y por ejemplo, en los EEUU, se calcula que hay unos dos millones de trabajadores expuestos al solvente 2-butoxyetanol.23 Existen muchas otras sustancias químicas que se incorporan anualmente cuyo impacto sobre la reproducción es sencillamente desconocido, y por lo tanto deben ser adecuadamente monitorizadas.

Muchas enfermedades, o su tratamiento pueden estar asociados a infertilidad. Los tratamientos radiantes y la quimioterapia en la actualidad han permitido el tratamiento eficaz del cáncer y se ha visto un aumento significativo de sobrevivientes de cáncer que llegan a la etapa reproductiva libres de enfermedad. Desafortunadamente, la mayoría de estos pacientes tendrán muy comprometida su fertilidad ya que las células germinales son muy sensibles a la acción de estos medicamentos.

El impacto de la quimio o radioterapia es dosis dependiente y edad dependiente, estando más protegidos los pacientes cuanto más jóvenes son. Por otro lado, existen sustancias más tóxicas que otras, siendo las más nocivas la ciclofosfamida, el melfalan y las mostazas nitrogenadas. La adriamicina y los platinos son de toxicidad media y los de menor toxicidad son el fluorouracilo, el metotrexate, la actinomicina y los alcaloides de la vinca. En el caso de la mujer, se sabe que la reserva ovárica decae consistentemente desde el nacimiento y la pérdida folicular se acelera a partir de los 35 años.

Existen modelos matemáticos que muestran la dinámica de depleción folicular fisiológica y también la relacionada a quimio o radioterapia o enfermedades, como la artritis reumatoidea y otras enfermedades autoinmunes, resistentes a tratamientos convencionales que requerirán de terapias más agresivas con metotrexate o ciclofosfamida que
pueden comprometer su fertilidad futura.

Por lo tanto, toda paciente que deba ser sometida a estas terapias debe ser asesorada por un equipo interdisciplinario formado entre el oncólogo, reumatólogo y el especialista en Medicina Reproductiva.

Las opciones preventivas dependerán de la edad del paciente (puberal vs. prepuberal), la patología a tratar, la/las drogas a utilizar y su dosis, sin embargo las técnicas más estandarizadas y establecidas en la actualidad son la criopreservación de espermatozoides y de embriones, no aptas para todos los casos.24 La criopreservación de ovocitos se considera todavía una técnica experimental, sin embargo, desde el advenimiento de la vitrificación, se han comunicado más de 500 nacimientos a partir de la Fertilización in vitro (FIV) de ovocitos previamente vitrificados. Otras técnicas, como la criopreservación de tejidos (ovario y testículo) pueden abrir nuevas posibilidades de tratamientos futuros, como el reimplante autólogo ortotópico, heterotópico o la maduración in vitro de gametas. Sin embargo, solamente se han comunicado a la fecha cuatro nacimientos mediante este tipo de técnicas, y muchos han sido cuestionados seriamente. Un resumen de las alternativas de prevención para preservar la fertilidad en pacientes sometidos a tratamientos oncológicos puede verse en la figura 5.

Si bien la mayoría de las estrategias para preservar la fertilidad son consideradas experimentales, la oportunidad para preservar la fertilidad de alguna forma no debería ser negada a ninguna paciente. Los resultados con la vitrificación de ovocitos abren una interesante posibilidad a futuro para preservar la fertilidad en pacientes con cáncer u otras enfermedades crónicas que requieran de tratamientos potencialmente dañinos para la gametogénesis.

5. Accesibilidad al sistema de salud

Un factor determinante para lograr una mejor atención global de la pareja con infertilidad es permitir el acceso de la población a los servicios de infertilidad, ya que esto es fundamental para evitar consultas no especializadas que prolongan innecesariamente el tiempo necesario para llegar a un diagnóstico.

Adicionalmente, en Centros especializados el estudio de la pareja infértil está debidamente normatizado y no se implementan pruebas innecesarias o tratamientos no comprobados por evidencia médica comprobada. Debe establecerse también en el sistema público un esquema escalonado de complejidad, de tal manera de lograr una amplia base de atención primaria, y derivaciones sucesivas a Centros de mayor Complejidad.

Otro factor fundamental es crear organismos mixtos (públicos y privados) para establecer un sistema de vigilancia epidemiológica que permita detectar causas ambientales de infertilidad, su impacto en la población, las medidas que deban tomarse para su monitoreo y modificación. Adicionalmente, es de suma importancia el registro completo de todas las consultas y tratamientos efectuados a Centros especializados para llevar una estadística que permite detectar tendencias a largo plazo y seguimiento de los recién nacidos por Técnicas de Reproducción Asistida. En nuestro continente existe el Registro de la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida (REDLARA, www.redlara.com), que ha permitido analizar los tratamientos y sus resultados desde 1990, y es un ejemplo que muestra claramente lastendencias regionales en la epidemiología de la Reproducción Asistida. Varios países de nuestra región se manejan con regulaciones de Sociedades Científicas, o Normativas locales, que en algunos casos representan leyes votadas por Parlamentos; sin embargo cada país debe hacer esfuerzos para consensuar las políticas sanitarias al respecto, que abarquen a todos los sectores involucrados, principalmente el estado, el sector privado y los pacientes.
En conclusión, la sociedad debe entender que la infertilidad es una enfermedad y un problema de salud creciente en nuestros tiempos, y se deben realizar esfuerzos para difundir y comunicar correctamente la problemática a la población.

El sistema de salud, tradicionalmente enfocado en elaborar estrategias para controlar el crecimiento poblacional, y a brindar acceso a métodos seguros y eficaces de anticoncepción, no ha tenido como prioridad la infertilidad. En la actualidad, por el contrario, debe identificar y tratar los factores de riesgo para infertilidad, y considerar las inequidades que existen en el acceso de la población a los servicios para tratar la infertilidad. Las autoridades políticas y sanitarias, en conjunto con las agrupaciones médicas y las agrupaciones de pacientes deben tratar las implicancias sanitarias, bioéticas, y financieras de los tratamientos de infertilidad, para desarrollar programas conjuntos que permitan regular la actividad y distribuir recursos teniendo en cuenta los derechos de las parejas, y los deberes del estado.

Salud, peso y fertilidad

En el momento de planificar un embarazo, es importante tener una vida sana, descansar bien, alimentarse de manera adecuada (en especial, alimentos ricos en ácido fólico y hierro, por ejemplo: verduras de hoja, cereales y carne), no fumar, beber alcohol moderadamente o evitarlo, y tener un peso adecuado.
El peso adecuado se calcula fácilmente mediante el Indice de Masa Corporal (IMC) = Peso (en kgs.) / Altura2 (en mts.) y debe estar entre 18 y 25

Vacunación al día

Es sumamente importante estar vacunada para la rubeola, ya que si ésta se adquiere durante el embarazo puede producir malformaciones cerebrales y cardíacas severas.

Exceso de peso y embarazo

El sobrepeso se puede producir por varios motivos como desarreglos alimenticios, estrés, ansiedad, etcétera. Sin embargo, existen factores genéticos o alteraciones hormonales que, sumados a malos hábitos alimenticios o a la falta de ejercicio físico, pueden ser la causa del aumento excesivo del peso.

Este exceso puede repercutir sobre la función reproductiva, ya que las alteraciones abruptas en el peso corporal modifican el ciclo de la mujer. En general, el incremento puede generar atrasos e irregularidades menstruales, principalmente por falta de ovulación. Por esto, muchas mujeres excedidas de peso tienen dificultades para lograr el embarazo.

Por otro lado, embarazarse en esta situación puede aumentar los riesgos para la madre y el bebé durante el embarazo y el parto, ya que son más frecuentes la hipertensión arterial o la diabetes gestacional, y puede repercutir negativamente en el crecimiento y desarrollo fetal intrauterino.

Algunas mujeres con sobrepeso, irregularidad menstrual e infertilidad pueden tener una patología llamada poliquistosis ovárica y presentar resistencia insulínica (una respuesta inadecuada a la ingesta de azúcares) que con el tiempo lleva a un aumento de peso y alteraciones en el metabolismo de las grasas (triglicéridos, colesterol, etcétera). En general, en estos casos hay antecedentes familiares de sobrepeso, diabetes tipo II (diabetes del adulto), colesterol alto y enfermedades cardiovasculares. El diagnóstico es muy sencillo ya que se confirma con un análisis de sangre, que mide los niveles de glucosa y de insulina.

Si la mujer no ovula y se detecta resistencia a la insulina, debe realizar un tratamiento específico que le va a permitir tener mejores resultados con la estimulación. Ello implica un programa de ejercicios, dieta y, en algunos casos, medicación para modificar la resistencia insulínica. Luego de eso -o en forma concomitante- recibirá el tratamiento de estimulación ovárica adecuado.

También hay un 10% de pacientes con poliquistosis ovárica pero sin sobrepeso que aún así puede tener resistencia insulínica, por lo que deben consultar a su médico respecto de la necesidad de efectuar el estudio.

¿Cómo sé si estoy excedida de peso?

El exceso de peso se puede calcular fácilmente con el Índice de Masa Corporal (IMC) siguiendo la siguiente fórmula: IMC= Peso (kg) / talla2 (m).
Por ejemplo, si pesa 55 kg y mide 1,50 m, su IMC es: 55 / 2,25 = 24,4 y su categoría según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) es adecuada:

Clasificación de OMS (Organización Mundial de la Salud) del IMC:
< 18,5: Bajo peso
18,5 a 25: Peso normal
25 a 30: Sobrepeso
30 a 35: Obesidad
35 a 40: Obesidad premórbida
>40: Obesidad mórbida

Virus Zika

Se transmite principalmente por la picadura de un mosquito Aedes (Ae. Aegypti, Ae. Albopictus). Otra forma de transmisión es la vía sexual y menos frecuentemente por transfusión de sangre.
El Zika puede transmitirse de la mujer embarazada infectada al feto. La infección durante el embarazo puede causar algunos defectos en el feto (microcefalia, articulaciones con disminución del movimiento).

Síntomas

La infección por el virus Zika es asintomática en el 80% de los casos. Cuando produce síntomas estos son: Fiebre, Rash, Dolor articular, Conjuntivitis, Dolor muscular, Cefalea. La duración de los síntomas es de 2 a 7 días.

Diagnóstico

El virus Zika permanece en sangre durante aproximadamente 1 semana a partir de la infección. Si vive o ha viajado a zonas con Zika consulte con su médico de cabecera para ser testeado en sangre u orina para el virus Zika. Esto es especialmente importante si está embarazada.
Una vez que la persona se encuentra infectada, ésta, parece estar protegida contra futuras infecciones del virus Zika.

Áreas con Zika

En la República Argentina se han reportado casos en la provincia de Tucumán.

Como prevenirlo

La mejor manera de prevenir el Zika es prevenir la picadura de mosquitos. Para esto se recomienda: usar repelente, usar ropa de manga larga y pantalón largo. Remover objetos con agua estancada.
Para prevenir la transmisión sexual se recomienda el uso de preservativo con personas que han viajado a zonas con Zika o tuvieron síntomas.

Planificación de embarazo en personas infectadas, expuestas o posiblemente expuestas:
Las mujeres infectadas deben esperar al menos 8 semanas luego de la desaparición de los síntomas para buscar embarazo.
Los hombres infectados deben esperar 6 meses luego de la desaparición de los síntomas para buscar embarazo.
Hombres y mujeres posiblemente expuestas al virus pero sin manifestación clínica de la enfermedad deben esperar al menos 8 semanas para buscar embarazo.

Embarazadas

Se recomienda no viajar a zonas con Zika. En caso de viajar extremar las medidas de prevención.

Referencias
  • Zika Virus Guidance Task Force of the American Society for Reproductive Medicine (ASRM).
  • Zika Virus Update. Centers for Disease Control and Prevention (CDC).