standard-title Criopreservación La criopreservación es una técnica que permite a las pacientes conservar su material biológico (células o tejidos ) para poder ser utilizados posteriormente. Tanto la preservación de óvulos, espermatozoides, embriones o tejido ovárico posibilitan a las parejas distintas alternativas de tratamientos.

Criopreservación

La criopreservación es una técnica que permite a las pacientes conservar su material biológico (células o tejidos ) para poder ser utilizados posteriormente. Tanto la preservación de óvulos, espermatozoides, embriones o tejido ovárico posibilitan a las parejas distintas alternativas de tratamientos.

Embriones

a. Técnica de Criopreservación

¿Qué es la criobiología?

La criobiología estudia la congelación de células y tejidos, lo que permite la preservación de células por tiempos prolongados manteniendo sus propiedades biológicas una vez descongeladas. La tecnología desarrolló protocolos eficientes de congelación/descongelación que posibilitan preservar células y tejidos a temperaturas de hasta -160°C sin afectar su estructura y funcionalidad.

¿Qué técnicas se utilizan?

En la actualidad existen dos técnicas de criopreservación: la criopreservación lenta y la vitrificación. Esta última es la más nueva y utilizada en la actualidad, ya que permite una evolución embrionaria muy similar a la que ocurre en fresco.
En la actualidad, el proceso de vitrificación que evita la formación de hielo y, por  tanto, el daño al embrión, cuenta con protocolos optimizados que aportan grandes mejoras a los tratamientos reproductivos, conservando intacto el potencial de implantación del embrión.

¿Por qué se realiza Criopreservación Embrionaria?

El motivo de la criopreservación embrionaria, para su posterior transferencia uterina o eventualmente a las trompas de Falopio, puede darse por varias razones:

1. Si de un tratamiento se obtienen más de dos embriones aptos para transferir, el objetivo es evitar el riesgo de embarazo múltiple y aumentar las posibilidades de éxito, realizando posteriormente la transferencia de esos embriones congelados durante otros ciclos, en caso de no lograrse embarazo o para lograr futuras gestaciones si el tratamiento resultó exitoso.

2. Existe la posibilidad de que el resultado de un tratamiento de alta complejidad produzca una hiperestimulación ovárica leve (20%), moderada (7%) o grave (1%), producto de una hiperreactividad a la Hormona hCG. En ese caso, se pospone la transferencia para evitar la progresión del cuadro, difiriendo la transferencia y criopreservando la totalidad de los embriones de buena calidad del ciclo.

3. En algunos ciclos de estimulación ovárica, debido a la presencia excesiva de hormonas, el endometrio no se encuentra apto para la transferencia, razón por la cual preferimos diferirla para no disminuir las posibilidades de embarazo de dicho ciclo.

¿Qué eficacia tiene la Criopreservación Embrionaria?

Pregna cuenta con un programa de criopreservación altamente eficaz y seguro. En el proceso de congelamiento-descongelamiento más del 90% de los embriones continúa su desarrollo in vitro, por lo tanto en menos del 10% de los casos cabe la posibilidad de que no haya transferencia embrionaria o algún embrión no logre recuperarse.

¿Es segura la Criopreservación Embrionaria?

Existe vasta experiencia en la criopreservación de embriones humanos y hasta el momento la ciencia médica no registra un incremento de alteraciones congénitas o defectos genéticos en los niños nacidos luego de ciclos de congelación y descongelamiento de los mismos.

Resultados de la Criopreservación Embrionaria

Está demostrado que las tasas de éxito en ciclos con embriones en fresco y congelados son similares por lo que resulta una alterativa muy útil ante las situaciones antes detalladas.

Tiempo de conservación de embriones

Los embriones criopreservados pueden permanecer en ese estado durante mucho tiempo (incluso años) y, hasta el momento, no se ha informado sobre daños o defectos congénitos en nacidos luego de una criopreservación prolongada.
Sin embargo, es deseable que la pareja que se embaraza durante el ciclo de FIV intente transferir los embriones congelados en un plazo no mayor a dos años (intervalo habitual entre hijos). Si no lo logra inicialmente, podrán ser transferidos a partir de los dos meses posteriores al ciclo de FIV.
También se deben transferir los embriones antes de cumplir los 50 años, edad que las Sociedades de Fertilidad Nacionales e Internacionales recomiendan no superar.

b. Transferencia de Embriones

Transferencia de embriones criopreservados

La preparación para una transferencia de embriones congelados es un proceso sencillo que no requiere estimulación ovárica ni punción vaginal, dado que ya no es necesaria la obtención de óvulos. Si bien es posible realizarla en un ciclo espontáneo, se utiliza medicación hormonal por vía oral para generar un endometrio receptivo. El objetivo es crear un ciclo artificial, sin ovulación, para poder coordinar con mayor exactitud los tiempos del descongelamiento y la transferencia embrionaria.

¿Cómo se logra la preparación endometrial?

Al inicio del período menstrual, la paciente comienza a tomar la medicación indicada y concurre para realizar una ecografía transvaginal. En este caso, no se evalúa el desarrollo de folículos sino el grosor del endometrio (tejido que tapiza la cavidad uterina y que es el sitio de implantación embrionaria). Si no se presenta ningún inconveniente, el ciclo continuará según la indicación médica, y se citará a la paciente para el segundo control ecográfico una semana más tarde. En esa oportunidad, será evaluado el grosor y el aspecto endometrial y, según el resultado, se podrá o no modificar la dosis de la medicación. Cuando el endometrio presente las características adecuadas, se indicará el comienzo de la aplicación de progesterona (habitualmente por vía vaginal), para realizar la transferencia entre 2 a 5 días después.

¿Cuándo se descongelan los embriones?

En general, se realiza el descongelamiento de los embriones la misma mañana del procedimiento, siendo indispensable la firma del consentimiento informado con anterioridad. La tasa de recuperación de los embriones criopreservados (vitrificados) es alta (más del 90% de los embriones continúa su desarrollo in vitro).

¿Cómo se realiza la transferencia embrionaria?

En la transferencia embrionaria intrauterina se pasa un catéter a través del orificio cervical y se controla bajo control ecográfico abdominal. Se realiza en quirófano sin anestesia. Es un método que no genera molestias a la paciente.
Los embriones se transfieren según la calidad de los mismos y la historia clínica de la pareja.

¿Cuántos embriones se transfieren?

Se intentan transferir el menor número posible de embriones (máximo 2) para no aumentar el riesgo de embarazo múltiple y posibles complicaciones.

¿Qué debo hacer después de la transferencia?

Se aconseja reposo relativo de entre 48 y 72 horas. El equipo médico le dará las indicaciones correspondientes a la medicación que cada paciente necesite.

¿Cómo son los resultados?

La tasa de embarazo clínico al transferir embriones criopreservados es similar a la de embriones frescos y depende de la calidad de los embriones criopreservados y la edad reproductiva de la mujer principalmente.

Óvulos

La vitrificación es una técnica novedosa de laboratorio que permite congelar estos óvulos sin producirles prácticamente ningún daño, lo que permitirá utilizarlos en el futuro para fertilizarlos e intentar así lograr un embarazo.

En el caso de la preservación de ovocitos se utilizan distintos tipos de esquemas de estimulación ovárica, similares a los utilizados en los tratamientos de Fertilización In Vitro (FIV), con medicación inyectable durante aproximadamente una semana.

La punción y aspiración de los folículos ováricos se realiza en quirófano, bajo sedación, en un procedimiento ambulatorio que le permite a la paciente una rápida recuperación como para volver a su vida habitual a partir del día siguiente.

Los ovocitos recuperados son congelados con la técnica de vitrificación para ser utilizados en el futuro cuando la paciente lo desee.

Cuando esto ocurra los ovocitos criopreservados podrán ser descongelados y fertilizados in vitro (FIV), y los embriones transferidos a la cavidad uterina.

Las posibilidades de éxito con este tratamiento dependen de varios factores tales como el número de ovocitos que lograron criopreservarse y la edad de la paciente al momento de la preservación.

Tejido Ovárico

Al igual que en la vitrificación de ovocitos, la criopreservación de tejido ovárico es una de las técnicas de preservación de la fertilidad mediante la cual se evita la exposición a agentes tóxicos (quimioterapia o radioterapia) o situaciones que afecten su funcionalidad y con la que se han conseguido ya varios nacimientos a nivel mundial.

Consiste en extraer fragmentos de tejido ovárico mediante un procedimiento quirúrgico (laparoscopía). Luego, el tejido es diseccionado (cortado en finas láminas de 10 x 5 mm) y la parte que contiene los folículos (corteza) se criopreserva para posteriormente ser reimplantada en el ovario o en la cavidad principalmente.
También existen nuevas técnicas experimentales para maduración in vitro (fuera del organismo) de los ovocitos, que en el futuro podrían demostrar beneficios.
Una sección de la muestra del tejido ovárico será enviada para su estudio de anatomía patológica a los fines de hacer un diagnóstico oncológico.

Con esta técnica se podría restablecer la función ovárica e incluso conseguir gestaciones espontáneas; además al normalizarse los valores hormonales se evitarían los efectos secundarios propios de una menopausia precoz así como también de los tratamientos de quimioterapia (osteoporosis, sofocos, riesgo cardiovascular), ofreciendo beneficios a nivel endocrino y reproductivo.

Espermatozoides

La criopreservación permite también la congelación y almacenamiento de espermatozoides con fines reproductivos, para ser usados en forma diferida.

Su eficacia y seguridad están respaldadas por abundante literatura científica y los resultados en TRA son similares a los que se obtienen con espermatozoides frescos.

Las indicaciones médicas para la criopreservación de espermatozoides incluyen:

  • Enfermedades cuya evolución natural puede ocasionar esterilidad.
  • Procesos que pueden exponer a los espermatozoides a agresiones de su material genético, como la quimioterapia o radioterapia.
  • Procedimientos quirúrgicos que pueden alterar la eyaculación o el tránsito de los espermatozoides.
  • Oligospermia (bajo conteo de esperma).

También existen diferentes causas sociales, con razones no estrictamente médicas:

  • Reserva de semen en hombres que optan por métodos de contracepción permanente (vasectomía).
  • Motivos de conveniencia logística, ausencia del cónyuge masculino, imposibilidad de eyacular al intentar tomar la muestra durante los procesos de reproducción asistida.
  • Ocupaciones asociadas a riesgo reproductivo o vital.

Límites de edad en el hombre:

Los riesgos paternos en la transmisión de alteraciones a la descendencia y aberraciones cromosómicas están demostrados en la literatura y se relacionan con diversos factores, especialmente la edad, pero también variables socioeconómicas, medioambientales y estilo de vida.

La criopreservación espermática es una técnica útil, pero no garantiza el mantenimiento de la calidad biológica de los espermatozoides, ni asegura su capacidad fecundante futura. Incluso en el caso de que conserven tras su descongelación una aparente calidad biológica, no puede asegurarse la consecución de una gestación a partir de esta muestra ni si quiera en caso de que el paciente haya tenido descendencia previa.

El proceso de congelación y descongelación reduce de forma inevitable la calidad seminal, disminuyendo el porcentaje de espermatozoides vivos y móviles. Los espermatozoides que no resultan dañados no tienen por qué tener comprometida su capacidad fecundante, que no se ve afectada por la duración del período en que se mantengan congelados.

El paciente entregará una primera muestra seminal, que será analizada, capacitada y congelada. En función de su calidad, se aconsejará sobre el número de muestras adicionales que debe entregar para disponer de suficiente cantidad de espermatozoides congelados para su uso reproductivo posterior.